
Hablen de la vergüenza. El auto de Mark Martin había sido aventado y convertido en un cohete acercándose a la bandera blanca en Talladega el último domingo. Finalizó 28º, y la tendencia final de conectarlo con las esperanzas de ganar su primer campeonato de Copa Sprint se había deshilachado hasta el punto de la nada.
Su frustración era evidente en su tono, sus palabras su mirada en la cara. El viejo y duro Mark Martin parecía estar completamente adentro; pero de pronto se dirigía a casa a beber limonada en el porche.
El problema es que no puede hacerlo. Aún quedan tres carreras en la temporada 2009. Aún hay obligaciones con el equipo, los sponsors y consigo mismo, e incluso con las débiles esperanzas de que aún pueda atrapar y pasar a Jimmie Johnson en la Caza por la Copa Sprint de NASCAR.
Así que este fin de semana, Martin llegará a Texas Motor Speedway para las Dickies 500 y comenzará a salir a flote, ya que ahora se encuentra salpicado.
"Estoy cansado de los puntos", dijo esta semana Martin, quien ahora está 184 detrás de Johnson. "No solamente lo digo porque estoy atrás. Estábamos juntando puntos para llegar a la Caza, y ahora que estamos aquí, todo el mundo habla de eso. Estoy listo para tener un punto de vista renovado y volver a ser, pensar sólo en la carrera".
Al menos Martin no será el único que tire del cordón de su bota. Su compañero de equipo en Hendrick Motorsport Jeff Gordon también pasó por una deflación grande en Talladega. Como Martin, estaba en posición de ganar bastante terreno respecto de Johnson al final de la carrera. Aunque no chocó, se quedó sin combustible y se fue a casa 20º, y ahora está a 192 puntos del líder de la Caza.
"No puedo esperar a volver allí", dijo Gordon sobre Texas.
Los pesimistas y los derrotistas se preguntarían: ¿por qué?
El jefe de equipo de Martin no tuvo que escarbar mucho para responder esa pregunta.
"Ganar", dijo Alan Gustafson. "Ganar es lo más importante. Es algo gigante. Hay muchos buenos equipos y buenos pilotos que no han ganado ninguna carrera. Tiene que seguir hambriento".
"Tenemos la chance de ganar en Texas". (continúa )